Eran las 10 de la noche del Viernes 26 de febrero del 2010, yo estaba en el poblado de Matanzas con mi madre, Viviana, de 51 años, médico anestesiólogo de la maternidad del hospital Barros Luco Trudeau, con mi hermana, Valentina, de 18 años, este año entraba a estudiar Bachillerato en Humanidades en la Universidad Andrés Bello, con mi cuñado, Juan Carlos, de 22 años, estudia actualmente Economia en la U. Diego Portales, con el hermano de mi cuñado, José Miguel, 17 años, el próximo año entra a cuarto medio, con la hermana de mi cuñado, Camila, pasó a Sexto, con la madre de mi cuñado, Liuvisjka, una muy buena persona, con mi perro, un poodle de 4 años, y estaba yo, un niño de 14 años, que estaba de cumpleaños el Lunes, y que se preparaba para el colegio el Martes.
Estábamos comiendo a esa hora, habíamos hecho un asado... luego de que terminamos, la tía Liuvi, como me gusta decirle, subió a acostarse, puesto que terminamos de cenar a eso de las 11 de la noche, mi madre la siguió junto con Fito, nuestro perro, y posteriormente de jugar cartas, subió Camila. Nos quedamos jugando Nintendo WII hasta las 1.30 de la noche, a esa hora mi hermana, José Miguel y yo subimos a dormir, puesto que el único que dormía en el primer piso, era "Jota", mi cuñado. Me quedé dormido a eso de las 2.30 am, me quede despierto viendo el cielo y cosas por el estilo, en el segundo piso habian 3 piezas, en una, habia una cama matrimonial, ahí dormía la tia Liuvi con la camila, en la otra, habia un camarote, yo dormía arriba, y José Miguel abajo, y en el tercer cuarto, mi madre con mi hermana en camas de 1 plaza.
José Miguel me dijo: "Descansa", yo le respondí: tu igual. El se iba a quedar toda la noche despierto jugando un juego de su notebook. Antes de empezar el terremoto, mi perro, dijo José Miguel, comenzo a inquietarse, lo sentia en la pieza de mi madre darse vueltas, aullar, y rasjuñar el piso... Cuando comenzó una suave vibración creyó que yo estaba masturbándome, puesto que la noche anterior habíamos estado hablando de la liberación de endorfina en el orgasmo de la masturbación. Ya cuando sintió un remezón fuerte se paró y gritó, salieron corriendo de sus piezas la tia Liuvi, Camila, mi madre y mi hermana, me despertaron con sus gritos, ya estaban todos en la orilla de la escalera, mi cuñado gritando abajo que gritaramos mientras todos gritaban "tranquilos, tranquilos", yo intenté agarrar a mi perro entre los gritos de las mujeres y el chirrido de la madera, pero se me hizo imposible, el pobre patinaba y a mi me remecia el movimiento, así que bajé al primer piso en dos saltos de la escalera, golpié a mi cuñado en un brazo, luego bajó mi mamá, estaba en calzones y sostones, puesto que se había quemado por efecto del sol y le incomodaba logicamente dormir con ropa.
Cuando terminó el remezón, comenzaron los gritos y lloriqueos, a mi madre la consolaba Jota, puesto que decia que su hermano, mi tio ricardo dormia en una casa de malas condiciones, mi tia Liuvi abrigaba a Camila, Jose Miguel y mi hermana buscaban velas y fósforos, yo en mi computador comenzé a buscar radios, no logré nada, luego intenté averiguar, le decía a mi cuñado mira por la ventana, y ve como está el mar, puesto que estabamos a unos 40 metros del mar, pero en subida, de todas maneras se asomó y me dijo, está todo bien, no le creí, me asomé yo, parecia en ordén. Cuando grité: EPICENTRO: CONCEPCIÓN. INTENSIDAD (hubo un silencio, tragué saliva, abrí la boca y de apoco pronuncié) 8.5 GRADOS EN LA ESCALA DE RITCHER. Hubo otro silencio. En cosa de 3 minutos o menos cargamos el auto de la Tia Liuvi con frazadas, mantas, comida, etc. Salimos corriendo los 7 en un solo auto, el de mi madre lo dejamos ahí. Nos demoramos 30 segundos en llegar a la entrada del camping, puesto que primero estaban los camping, y luego las cabañas, lo que me extrañó fue que no había nadie, me asusté, ellos tenían vista al mar, y no había tanta altura como la teníamos nosotros. Al fin logramos llegar a la salida, teníamos dos opciones, doblar a la derecha y subir al cerro, o ir a la izquierda, descender, y llegar al pueblo (unos 30 metros), y luego ir a Navidad, ahí tenia familiares la tía Liuvi. Decidimos doblar a la derecha, y a menos de 10 metros mas atrás, donde había un puente por donde abajo cruzaba el estero, habia mar, AGUA, Y HABIA GENTE EN EL PUEBLO, GENTE ATRAPADA. Yo dije, un Tsunami... todos se asustaron, doblamos, y avanzamos unos 5 metros, una camioneta frente a nosotros se detuvo para que subiera gente en la parte de atrás, subieron unas 12 o 15 personas... fue increíble.
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Gente subiendo al cerro
Llegamos al cerro, era un camino recto, no eramos las únicas personas ahí... Primero había pánico, gente gritando, preguntando por niños, un señor preguntó si alguien habia visto a 'Alex', mi hermana le preguntó ¿Es un perro? (puesto que hace poco segundos habiamos visto a un perro con collar), el señor le dijo: No, es un niño... Mi madre como era médico comenzó a ayudar a una joven de 6 meses de embarazo que estaba con contracciones, venia mojada hasta los muslos, había alcanzado a cruzar por el puente antes de que subiese (mas) el mar.
Yo intentaba llamar desde mi celular, recien a las 4.30 pude comunicarme con mi padre. Ya a las 5 se restablecieron las comunicaciones un poco mas decentemente, y comencé a llamar a casas, solo a esos lugares podía llamar. La tía Liuvi me pidió que llamase a su casa, en Santiago, me fue imposible comunicarme, luego que llamara a la casa de su hijo mayor, Víctor (27), también fue imposible la comunicación. Noté que se puso muy triste. Armaron una fogata los vecinos del sector, mientras algunos acomodaban los automoviles lejos de los cables y de los árboles. Ya estabamos mas tranquilos, pero cada 15 o 20 minutos yo veía gente que bajaba en sus autos... pero no veía a nadie subir.
En la fogata, todos esperábamos que amaneciera, una señora dijo que en el terremoto del 85, había amanecido a las 9 de la mañana. No le creí. También había un señor que estaba descalzo, una señora se puso a hablar con él y el le comentó que se tuvo que sacar los bototos porque le costaba para cruzar el agua... Una viejita me vió con el computador y me preguntó donde estaba matanzas, (hacía que dirección), yo apunté hacia el norte, ella me dijo, pero niñito, yo vengo de allí y estaba lleno de agua del mar, yo asentí y ella se fue con una cara semi-triste.
El internet ya no me funcionaba, mi teléfono decía bateria baja, así que comencé a llamar a toda la gente a la que conocía por el celular de mi mamá, se lo presté a mas de un ajeno para que pudiese comunicarse con otras personas, me aliviaba escuchar de sus voces él: "Estoy bien, quédense tranquilos"
Así es sobrevivir a un Tsunami
A las 5 am me dio frío, entré al auto con mi mamá, la tia Liuvi y camila. Jota, Vale y Jose estaban en la fogata... Nos pusimos a hablar de como eran las emergencias en un hospital, que todo estaba preparado, etc... Derrepente la tía Liuvi se baja para hablar con Jota, ya eran las 5.30 y yo le digo a mi madre que era mejor que nos fuésemos, que ya habían saqueado un almacén, y que nuestra cabaña la habiamos dejado sin llave, y su auto estaba allí. Ella me dijo que no, como se me ocurria, yo le grité, me dio rabia que fuese tan inconsecuente con sus cosas. Me bajé del auto, y a las 6 am llegué con Jota al auto, ya estaba mas claro, la enfrentamos, y decidimos bajar a la cabaña. Subimos todos al auto excepto la tia Liuvi, ella fue a hablar con don Claudio, el era el dueño del camping, y sabía como estaba la situación. Al parecer todo estaba bien, así que decidimos bajar.
Llegamos a la cabaña con luz, a la entrada del camping pudimos dimensionar lo que ocurrió, el mar había subido mas de 40 metros, había llegado a un restorant donde habíamos almorzado el Viernes, y que también era un hotel, ese hotel estaba a menos de 15 metros del mar, y la playa en ese sector era completamente playa. Ese restorant y ese hotel ya no existián, habian mesas y sillas en la playa y el mar.
Llegamos a la cabaña, en la entrada, un tipo nos dijo, "que entre el auto de cola para que salgan rápido... el mar está recojido", esto, sumado a lo que gritaron los campistas 'viene el mar', asustaron a mi mamá. Pero ya estabamos dentro de la cabaña, mi maleta la armé en cosa de 15 segundos, luego me dediqué a tomar fotografías y a guardar la comida en cajas. Había un roquerio, y luego una roca grande, del porte de una casa, antes, el mar reventaba a 30 metros de ahí, ahora, hasta ahí llegaban las olas, y a tan solo 2 metros de ahí había una camioneta blanca, en el mar...
Cargamos los autos, la distribución, y salimos corriendo, paramos nuevamente en la entrada al camping para arreglar cuentas, la tia Liuvi había estado mas de 20 dias en la cabaña, nosotros llegamos el jueves, pero de todas maneras habia que pagarle. Mientras tanto, yo bajé al puente y ví algo sorprendente, había una capilla atrás del restorant... tenia barro hasta los picaportes de sus puertas. En el paradero que estaba justo atrás del puente habían campistas con todas sus cosas mojadas. El puente estaba agrietado, habian dos motociclistas sobre el puente mirando hacia el mar, costaba verlo, estaba muy lejos... La calle principal de matanzas (practicamente la única de cemento), estaba llena de barro. A 3 metros del puente había un bote, ¿Qué hacia un bote a mas de 40 metros del mar?
Salimos en los dos autos, no dejamos nada en la cabaña. Teniamos que ir a Navidad, ahí la tia Liuvi tenia familiares, tomamos un camino desconocido, nos dimos cuenta que el camino estaba asqueroso, rocas de mas de 2 metros de longitud, grietas por doquier. Nuestra ruta tenia contemplado un puente, ya no existia, nos tuvimos que desviar, llegamos a un cruce llamado "centinela". Estuvimos varados mas de 30 minutos porque decian que no estaban bien los caminos. Nos metimos en los dos autos por cualquier parte, teniamos que llegar a navidad, en el camino por el campo se nos cruzaron dos vacas, casi chocamos, nuestro auto iba adelante, iba yo, la tia Liuvi, Camila y mi madre. Llegamos por fin a un camino de cemento, nos dijeron, no doblen a la derecha porque subió el mar, yo dije: Si, ya sabemos. La señora nos miró con cara rara, dijo: No, otra vez subió. Me dejó boqui-abierto. Nos costó aún mas llegar a Navidad, nos fuimos por un cerro, alado teníamos el mar, ESTABA INCREIBLEMENTE RECOGIDO, se notaba que no era normal que una playa fuera tan larga, tenia por lo menos 100 metros desde la orilla ¿Cómo era posible?
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Auto rescatado del mar
Pasamos por una especie de puente, habia una grieta de mas de 1 metro de profundidad, y por el camino todo iba de mal en peor. Bajamos un cerro, y llegamos a Navidad, el pueblo estaba destrozado. Acomodamos los autos, 10 metros atras de nosotros habia un poste de luz que si no fuera por los cables, estaria ahora en el suelo, estaba colgando... Entramos a la casa de los familiares y amigos de la tia Liuvi, me sentí bien...
Salimos a comprar agua y velas, tuvimos problemas, quedaba muy poca... Finalmente nos fuimos a otra casa de unos amigos, estaba totalmente destruida, se le habia roto la chimenea, el sillón estaba a mas de 30 cm de la pared, los cuadros chuecos, en la cocina se les habia caido ABSOLUTAMENTE TODO, el microondas en el suelo, parecia como si hubiese pasado un ciclón por ahí.
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"Lo perdimos todo"
Ordenamos entre todos la casa, Jose Miguel se intentó conectar a internet, no podía, le quedaba poca bateria a mi computador, al suyo no... Las réplicas eran muy fuertes, Camila estaba asustada, le dije: Piensa que vas en el avión, y estas son las turbulencias. Mi hermana y Jota se fueron a dormir a una cama, José Miguel se fue a otra pieza, La tia Liuvi se quedó en la cocina con la dueña de casa ( Priscila) cocinando 'Caracoquesos' yo estaba acostado sobre un sofá, en 34 horas habia dormido tan solo 1, camila estaba sentada atrás mio jugando con su nintendo DS, en el comedor estaban 1 hijo de la dueña de la tis Pris, junto con su pretendiente, y una de sus hijas creo.
De la nada, cuando yo ya conciliaba el sueño, tocan la puerta, creí que era mi madre que había sacado a pasear al perro. Pero no, era una vecina que queria hablar con la tia Priscila quien estaba en la cocina, salió a la puerta, y escuché de la boca de la vecina las palabras Tsunami y ONEMI, me asusté. Me paré y grité ¡¿QUÉ COSA?!, la hija de la tía Pris me dijo que me calmase, para esas alturas ya cundía el pánico en el pueblo. La vecina dijo: "Vecina, yo estaba haciendo empanaditas en mi cocina y de la nada pasa una señora gritando que va a subir el mar hasta acá a navidad, eso dijo la ONEMI, yo no se si creerle, los carabineros no han dicho nada, y hay gente que ya escapó"...
Hubo un silencio, en cosa de 3 segundos yo dije: Vámosnos, cosa en la que todos estuvieron de acuerdo. Fui a despertar a Jota y a Vale, les toqué los pies y se movieron un poco, les dije: Despierten, y se movieron, tenian un poco abiertos los ojos, les dije: Porfavor, vistanse y rápido, dice la ONEMI que va a subir el mar, guarden cosas en los autos (para esas alturas habiamos descargado nuestros autos). Sencillamente me impresionó ver como se transformaron sus cara, sus ojos completamente abiertos con caras de pánico. Luego fui a despertar a Jose Miguel, me costó muchisimo despertarlo pero lo logré. Para esas alturas llegó mi mamá con el perro, le dije: mamá, nos vamos, va a haber un TSUNAMI, gritando y con perro en mano comenzamos a cargar los autos. Yo y Ricardo planeamos por donde irnos, puesto que minutos antes de la alerta habiamos ido a la comisaria y nos dijeron que no habia forma de ir a Santiago, ya que se habian caido todos los puentes.
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PERO, ¿POR DONDE CORRER? ESTABAN TODOS LOS CAMINOS EN MAL ESTADO
Deicidimos llegar a un pueblo, no recuerdo el nombre, y de ahí, ver como lo hariamos. Para esa altura la tia Pris dijo: Voy a terminar de cocinar los Caracoquesos, mi mamá le gritó: NO, VAMOSNOS, VAMOSNOS AHORA. Ricardo y la hija de la tia Pris comenzaron a poner maderas a las ventanas y a cerrar la casa, la hija de ellos comenzó a dejar en el suelo las cosas de vidrio para que no se rompiera lo que les quedaba. Los autos ya estaban cargados, eran 4 autos... Habian personas pasando con muchas cosas en las manos, camionetas llevaban personas atras, era increible, igual que en las peliculas...
Cuando ya ibamos a partir logré llamar a mi papá, yo en pánico le dije: "PAPÁ QUEDATE TRANQUILO, ESTAMOS BIEN, PERO NOS VAMOS A IR DE NAVIDAD, DICE LA ONEMI QUE VA A HABER UN TSUNAMI, OJALÁ NO NOS PASE NADA". Mi papá muy tranquilo me dice: "HIJO, QUEDATE TRANQUILO Y AYUDA EN TODO LO QUE PUEDAS, CUIDA A TUS MUJERES" Así me dice siempre para que cuide a mi hermana y a mi madre.
Los vecinos decian que era un chiste, que no iba a haber Tsunami, para esas alturas ya no importaba, nos ibamos a Santiago.
Gente esperando el Tsunami en el cerro
Tomamos un camino de tierra para pasar bajo un puente, luego llegamos a un cerro, tuvimos un problema... El auto de mi madre no tiene tracción, y la caravana tuvo que parar, el camino era de tierra y como habian habido desprendimientos, existia una 'sola pista' para poder moverse por el cerro, apareció un auto en sentido contrario, nosé como, pero todos logramos pasar, pero con problemas, puesto que como ya dije, el auto de mi madre comenzó a caer, mi madre se bajo del auto donde ibamos y le dijo a Jota, sueltalo, que se vaya un poco para atrás, y aceleras. Eso hizo, y cuando aceleró pequeñas piedras me llegarón a los pies, me dolió, mucho.
Finalmente pasamos por varios lugares, todos destrozados, pasamos por un puente donde habia un taco, al final de este, vimos que estaban los carabineros, había un auto volcado y quemado, con una manta azul, sabia lo que eso significaba, me asusté.
Logramos llegar a Santiago, todo bien, nos cobraron en un peaje, me pareció estúpido, primero porque había habido una gran catastrofe natural, y segundo, porque la carretera propiamente tal estaba en mal estado, no ibamos a pagar por eso...
Cuando llegamos a Santiago, la caravana tuvo que separarse, la tia pris y su familia tomaron su propio camino, nosotros en cambio, llegamos a La Reina con muchos problemas (ahí vive la familia de mi cuñado), puesto que todos los semáforos estaban apagados. Finalmente descargamos los autos, y distribuimos la comida para las dos familias, su casa estaba sin luz pero con agua, no se les habia roto casi nada...
Cuando Camila abrió la puerta se encontró con su padre, lo abrazó, creo que lloró... Le contamos todo lo que vivimos, luego llegó Víctor y su polola, me sentí bien por ellos, estaban todos unidos. Luego nos llegó la hora a nosotros, Jota nos iba a acompañar hasta nuestra casa.
En nuestro departamento no había tanto caos, solo se rompieron unos adornos, pero fuera de eso nada, me sentí bien, me imaginé mi computador y mi televisor en el suelo... Teníamos luz y agua, yo ordené un poco y luego entré a Internet, comencé a contar por Twitter todo lo que me sucedió, me pareció raro que mucha gente me comenzará a seguir, dije: Pero si yo estaba en la sexta región, ¿Porqué me siguen a mi y no a la gente de Concepción? Allá fue el terremoto, allá está el Tsunami, luego me di cuenta que no tenian noticias de Concepción.
Lo que ahora recuerdo, es que ese día que llegamos a la casa de Jota, Víctor nos contó que había habido un TSUNAMI en Navidad y Matanzas, los mismos lugares donde habíamos estado, y donde (en Navidad), habían dicho no iba a pasar nada... El mismo lugar donde había visto gente, gente viva...
Luego veo a la ONEMI y a la Armada, diciendo que no iba a haber Tsunami (eso escuché cuando estabamos en el cerro), mucha gente le creyó, y bajaron al pueblo y comenzaron a rehacer sus vidas, supongo entonces, los pocos minutos que les quedaban de vida... ¿Quién les dio permiso para jugar a ser Dioses? (ONEMI y Armada)